El centauro Nessos y Deianira
Campeny Estrany, Damià [Mataró, 1771 - Barcelona, 1855]
Técnica: Escayola policromada
Dimensiones: 62 x 67 x 35 cm
Fecha: 1836
Clasificación genérica: Escultura
Inventario general: 130 E
Ubicación: Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi
Observaciones:
Procedencia: Acabada de pasar la Lucrecia a mármol en 1835, Campeny gozaba de poca salud. La Junta lo dispensó entonces de la entrega anual de una obra en yeso -según habían establecido en el año 1825-, a condición que entonces se hicieran dos. Diversos profesores de la Escuela de Llotja propusieron algunos temas, entre los cuales este y el del almogávar venciendo un caballero francés. Observaciones: La realización definitiva de esta obra la llevó a cabo Joaquim Abella, discípulo de Campeny, que supervisó personalmente el trabajo, aunque por lo que parece su salud era muy precaria. En el catálogo de 1847 consta esta obra como “modelo en plástica, ideado por Campeny, y ejecutado por su discípulo Joaquín Abella”. La obra es correcta, pero bastante fría. Al MNAC, dentro de la colección Padró (MNAC/MAM 10410), se conserva un boceto de barro muy similar (Cid 1998 erróneamente en cita dos). Según parece, Campeny ya había realizado este mismo tema a Roma, en forma de relieve, del cual no hay ningún testimonio y se ignora si realmente llegó a Barcelona. Esta obra forma parte de la serie de piezas que el Consejo Provincial de Agricultura, Industria y Comercio cedió en depósito a los museos municipales. También integró el depósito que la Academia hizo en el museo de arte en 1906, de donde fue devuelta el 17 de noviembre de 1980. El centauro Nessos, hijo de Néfele y de Ixíon, fue expulsado de la Arcadia por Heracles. Entonces se estableció en Etolia, a la orilla del río Evenos, donde se ganaba la vida pasando los viajeros de un lado a otro. Deianira era hija del rey Eneu de Calidó, hermana de Meleagro y esposa de Heracles. Llegados Deianira y Heracles en el río Eveno, el centauro la trasladó sobre sus hombros al otro lado del río e intentó violarla. Heracles, sintiendo sus gritos, disparó su arco e hirió a Nessos. Este, antes de morir, aconsejó a Deianira que impregnara una túnica de Heracles con la sangre que brotaba de su herida, pues si algún día le era infiel, de esta manera podía llegar a recuperar su amor.


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